jueves, 11 de septiembre de 2008

M 80 frente a M 30

Un amigo siempre me dice que Madrid no se vive, se sufre. No estoy de acuerdo. Yo he vivido, trabajado y disfrutado mucho en Madrid. Y lo sigo haciendo. Pero doy -en parte- la razón a mi amigo cuando tengo que reconocer que sufrimos -y mucho- a los gobernantes de Madrid.

Frente a la ciudad abierta que fue, la han convertido en una urbe cada vez más cerrada, enfadada con todos, y presa de las dificultades a las que nos ha conducido su mal gobierno. Pero hubo un tiempo en que Madrid no era así. La capital gris de la dictadura se transformó en una ciudad colorista, abierta, amable y ejemplo en el mundo de positiva transformación. Madrid ha perdido aquel duende.

Pero hay varios remedios para sobrellevar los malos ratos que sufrimos cada día los que entramos en Madrid. Uno de ellos es el programa No Somos Nadie que ponen en antena cada mañana un equipo de jóvenes profesionales de la radio que, con oficio, buen humor y un talante poco habitual tras el madrugón, consiguen arrancarte, al menos, una sonrisa cada mañana.

Ayer Gallardón se lo puso muy difícil. Cuando la noche anterior se cortó por séptima vez en poco más de un año la nueva M-30 y miles de personas quedaron atrapadas en el colapso circulatorio que provocó durante 14 horas el cierre de esta arteria principal, me acordé de mi amigo. Y también me acordé del Alcalde. Sí, porque Gallardón es el que ha endeudado durante años a todos los madrileños en 6.000 millones de euros (que se dice pronto) para, entre otras cosas, enterrar la M-30 para, supuestamente, facilitar el tráfico en Madrid.

Que una obra de un coste tan brutal no esté preparada para absorber el agua de una tormenta debe hacernos reflexionar a todos. Pero más aún que cuatro carriles, durante más de 2 Km., se cubran por casi 2 metros de agua y nadie avise a los conductores que iban camino de esa peligrosa encerrona. Aún no he visto al Alcalde dar la cara. Quizás tenía previsto hacerlo esa misma mañana en el Centro de Información Turística de Colón. No pudo hacerlo porque también se inundó. Lástima.

3 Comments:

At 11 septiembre, 2008 18:04, Blogger Francogordo said...

Si estas cosas pasaran en Barcelona, las tendríamos a todas horas en la TV, esos reporteros arrimando alcachofas a conductores encabronados, con perdón, serían de "pulitzer", pero no, en Madrid, todo va bien, nunca hay atascos, se gestiona tan cojonudamente, que si se triplica la deuda de unas "maravillosas" obras, no pasa nada, dios proveerá, total ¿que son 6000 millones de euros?

Así le pasa a Gallardón, que quería ser el numero dos, o el siete hasta incluso, de Mariano Rajoy con tal de salir por pies de la alcaldía del foro.

Lo más triste es que esto no es nada, pecata minuta, comparado con la gestión de Espe Aguirre en la Comunidad de Madrid, donde se construyen hospitales, pero no se les dota ni de medios ni de personal, y tardan ocho horas de reloj, en practicar una urgente peritonitis por falta de los anestesistas necesarios, eso sí, cada dia está más guapa en las fotos de propaganda, pero sin llegar a inspirar demasiado a los "vejetes" ni tocando el piano en los nuevos y elitistas colegios e institutos privados construidos con el dinero público de todos. El caso es financiar a los amiguetes para que la sigan apoyando.

Del tema urbanístico hablamos otro dia, que ya me estoy calentando.

Salud y suerte para todos.

 
At 12 septiembre, 2008 09:45, Blogger Ignacio Bermejo said...

Mi querido amigo y compañero:
Tal y como dicen... estas cosas pasan, y si pasaran en Barcelona... Lamentablemente, en frente de la estrategia progresista sólo encontramos un cúmulo de intereses personales que se agrupan en torno de un partido. En ello consiste la derecha, en la suma de los pequeños egoísmos y mezquindades del ser humano, para revestir la hipocresía y la doble moral con un tapiz opaco de dignidad, que muchos sabemos inexistente. Pues imagínese, si así son las cosas en Madrid... en Cádiz ya ni le cuento.
Un abrazo.

 
At 15 septiembre, 2008 16:01, Blogger Alexvet said...

Yo no recuerdo si la M-30 enterrada se quiso vender como una forma de facilitar el tráfico en Madrid, pero lo que es seguro es que ha servido para recuperar ciertos espacios para el peatón. Ahora se puede cruzar de la Glorieta de San Vicente a la Avenida de Portugal en un momento y sin obstáculos.

Evidentemente la obra tiene sus pegas, como es la falta de previsión frente a lluvias que ha llevado a la inundación de 2 km de túnel, pero estoy seguro que de tener un alcalde de otro partido se habría planteado una obra muy similar.

Lo que es una pena, como bien dice en su entrada, es que nuestro alcalde esté utilizando el ayuntamiento de Madrid como un lugar de paso hacia horizontes más amplios, pero no negará que es de lo mejorcito del principal partido de la oposición del PSOE.

Un saludo.

 

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